Tanto en el arte como en la ciencia, la creatividad florece en la medida en que los creadores se rebelan contra los dictados del hábito. Por ejemplo, Pablo Picasso, al abandonar el realismo académico e inventar el cubismo, demostró que la originalidad es una fuerza disruptiva capaz de cambiar paradigmas. Así, la historia cultural está plagada de ejemplos en que los grandes avances han surgido de la valentía para desafiar convenciones. [...]