El proverbio africano nos recuerda que incluso aquello que creemos secreto puede volverse conocido: "las paredes tienen oídos". Esta advertencia ancestral subraya la necesidad de discreción y cautela al hablar, especialmente en espacios donde la confianza puede ser relativa. Los relatos populares y la literatura oral africana están llenos de historias sobre cómo palabras imprudentes desencadenan consecuencias imprevistas, reforzando así la importancia social del silencio estratégico. [...]