Esta visión enlaza con la tradición platónica y cristiana, donde desde Platón hasta san Agustín, se sostiene que el alma constituye el núcleo del ser. En *La República*, Platón describe el cuerpo como ‘la prisión del alma’, una idea recuperada por los padres de la Iglesia. Así, Lewis se suma a una larga línea de pensadores que ven el cuerpo como un instrumento temporal y el alma como la identidad perdurable. [...]