Esta misma lógica se traslada al ámbito social e histórico. Durante tiempos de guerra o catástrofes naturales, los discursos optimistas proliferan como una forma colectiva de sobrellevar el horror. Por ejemplo, durante la Segunda Guerra Mundial, los eslóganes como 'We'll meet again' en Inglaterra unificaban a la población bajo un manto de esperanza que, en realidad, pretendía disipar el terror constante de los bombardeos. [...]